En este mi primer artículo , cito un párrafo de los fotógrafos franceses Serge y Dominique Simon que aparece en el libro Fotografiar la Naturaleza de Oriol Alamany , en él creo que se describe perfectamente la actitud con la que debe adentrarse en la Naturaleza todo aquel que pretenda disfrutar fotografiándola .
Si no te sientes en perfecta comunión con la Naturaleza , si no experimentas un placer inmenso , una serena tranquilidad al pasearte por el bosque , por la montaña o a orillas del agua , al notar la vida que palpita a tu alrededor , bajo tus pasos , al ver las idas y venidas de los pájaros , al sentir el frescor del aire sobre tu piel , al respirar a pleno pulmón el olor de las hojas en descomposición entonces és inútil que compres el equipo fotográfico . Ya que si estás en desacuerdo con la Naturaleza , no tendrás ningunas ganas de conocerla mejor , de observarla , de comprenderla ni de respetarla , y mucho menos de glorificarla al convertirla en imagen .

Esta introducción me parece perfecta y con la que estoy completamente de acuerdo, ¿ te parece que bauticemos el significado con un término ? yo le pondría : "naturalizidad", la capacidad de estar en armonía con ella.
a10,
PPP.
Coincidimos plenamente en las sensaciones que transmites con tus palabras,a veces parece que al ser humano se le olvida de donde viene y atrofia sentidos que son esenciales y legado(creo) de un pasado en pleno contacto con los elementos.En mi caso la fotografia de la naturaleza en un mero instrumento para acercarme a aquello sin lo cual no entenderia mi existencia,el aire libre y la sensacion de especio abierto a mi alrededor.Un saludete artista.
Hola Amadeo, acabo de encontrar tu blog con este comentario sobre mi libro y me ha hecho gracia, ya que esta frase resume para mi lo que debe mover al fotógrafo de la naturaleza. La extraje de uno de los libros que me incitaron a empezar durante mi juventud y por eso la puse en la entrada de mi libro. Veo que tienes el blog parado desde 2005. ¡A ver si te animas y pones más fotografías!
Saludos cordiales,
Oriol Alamany